En estos nuevos tiempos que corren para el avance de Internet y de la informática como medios de apoyo y desarrollo de la sociedad, la propiedad intelectual no tiene cabida según su concepción original, hoy ya muy desfasada y restrictiva para un mundo en el que miles de programadores, artistas, empresas, organizaciones, y un largo etcétera se han subido al tren del libre conocimiento que impulsan el software libre y el copyleft como medios de contribuir de forma global a la mejora de las ideas en todos los ámbitos.
Además, como es lógico los usuarios cada vez están más concienciados en apuntarse a este carro y en casos como Napster y las redes P2P se están posicionando de forma clara a favor de su uso libre. En relación al tema que nos ocupa especialmente, como es el de la música, los músicos cada vez más se decantan por nuevos medios de promoción, distribución y explotación de su talento que, sin menospreciar el valor de sus derechos de autor, toman ventaja de la realidad económica resultante de utilizar los nuevos canales para hacerse escuchar.
Y es que el esquema tradicional de la propiedad intelectual vigente hasta hoy en día empieza a carecer de sentido. Todavía en nuestros días, la mayoría de los autores cede sus derechos de autor a una sociedad, que gestiona su explotación económica, junto a las discográficas para llenar bien sus arcas, suministrando un escueto sustento al artista salvo alguna excepción, que si consigue buena parte del pastel. La SGAE que tiene como "función principal" defender los derechos de los artistas con rigor, actúa con mano dura sin ningún tipo de pudor ni decoro, como demandas a asociaciones culturales o a un grupo teatral de discapacitados, etc.
El tema es que amparándose en una legislación incapaz de reflejar la realidad social, la SGAE se ha erigido en voz y voto para poder implantar cánones a todo tipo de soportes susceptibles de ello, cometiéndose así muchas injusticias, excesos amén de requerimientos desmesurados como la demanda del pago del canon de propiedad intelectual a un productor de CDs vírgenes de datos, que también se aplica a fotocopiadoras o casetes.
Dejando a un lado la posible justificación legal del canon, la cual transforma a todos los usuarios en posibles delincuentes que practican la piratería, pero otorga impunidad para piratear cuanto deseemos mientras paguemos el canon, las explicaciones que emplea la Sociedad son cuando menos sofistas. Y es que si siguen por esta estrategia de pedir un canon por los CDs, también lo pedirán por las reproductores MP3, las grabadoras, por los disketes, los DVDs, los zips, los módems, las conexiones a Internet, los discos duros, los teléfonos móviles, hasta abarcar todo lo que se pueda, y más.
Se llegara al punto de tener que ingresar dinero por tener un CD con las fotos de tu sobrino o con la música que tu amigo graba en su garaje, no tiene ni pies ni cabeza pero es lo que nos esta tocando vivir hasta ahora, pero algún día esto tendrá que acabar y para ello todos tenemos la responsabilidad de aportar un granito de arena en beneficio de un futuro mejor y más libre.
Que yo sepa si tu tienes un coche, potencialmente puedes ser un asesino y no por ello te llevan a la cárcel, sino cometes un delito, pero en el caso de los derechos de autor se da la vuelta a la tortilla y se empieza la casa desde el tejado, pagando algo porque cabe la posibilidad de que se pueda hacer algo que a todas luces no debería ser ilegal. Pero al igual que se dice del fútbol, la SGAE es así...
En esta sinrazón solo queda ser optimista y luchar por unos derechos de las personas, que no derechos de autor, para poder compartir los conocimientos y adquirir valores añadidos toda la sociedad, y los verdaderos artistas son los que realmente si que van a ser reconocidos, defendidos y sustentados por su público, ya que éstos son los que gracias a su arte y a su talento no tienen nada que haga peligrar su forma de vida dependiendo solo del veredicto del público. Los que no quieren oír hablar de todo ello son los que viven, y muy bien del arte de los demás y ven peligrar sus millonarios beneficios.
La grandeza de Internet es verlo y sentirlo como un gran oportunidad y no como una amenaza para la música ni para el creador, ya que nada más lejos de la realidad, lo que va a reportarle la Red es el mayor escaparate posible para poder promocionar su arte y que su música, que al fin y al cabo es un lenguaje, pueda llegar a la mayor cantidad de gente posible.
Gracias a este canal de difusión y comunicación entre personas, que no máquinas, los artistas obtienen la mayor difusión posible y así pueden ver una fuente real de ingresos con los posteriores conciertos, y otras posibilidades que surgen cuando se reconoce su trabajo y su arte. De esta manera el músico, el artista vera gratificado su trabajo además de con reconocimiento, con dinero para poder vivir de sus obras y el público no se sentirá timado por los excesivos precios de los CDs y premiara el arte por diferentes medios como ya hemos hablado en musicleft en varios artículos como el porqué de la música libre.
Para todo este impulso y desarrollo del arte y de la música libre la herramienta que se hecho imprescindible es el copyleft que sirve de manera inestimable tanto para los artistas como para el público amplificando el valor de las obras y acercando la cultura y el arte de manera libre y gratuita a la sociedad.
Debido a todo lo comentado anteriormente, no me queda otra respuesta a la cuestión inicial, la SGAE yo creo que comete un grave error porque luchan contra viento y marea y esa nunca es la respuesta cuando el viento es el público y la marea son derechos fundamentales de las personas. Las posiciones dominantes y restrictivas no son la respuesta a una nueva realidad social y artística que esta abocada a salir adelante porque la sociedad demanda un giro hacia el libre conocimiento y la circulación de las ideas sin trabas ni precios.
Una legislación más dura tampoco es la solución, pero parece que se va a tomar esa respuesta por los políticos del todo equivocada. Lo único que queda es seguir impulsando esta nueva forma de expresar el arte y la cultura y concienciar a cada vez más gente para que este sistema cambie de una vez por todas para beneficio de toda la sociedad.
Por Borja Sánchez
Director de Musicleft