También se unen a dichas posiciones, las críticas de las posturas interesadas en que este movimiento por la música libre no vaya creciendo y haciéndose más fuerte, éstas se refieren al hecho de que, siempre según ellos, no se puede vivir de la música sino se esta bajo su protección, y que es gracias a ello y a su gestión el que los artistas logran obtener remuneración por el uso de sus obras y ayudan a crecer al arte, etc, etc.
La realidad ante esta crítica infundada es que gracias a la riqueza de la Red y a la posibilidad de registrar las obras bajo licencias copyleft, como las Creative Commons o las LML (licencias de música libre), se puede vivir de ello y practicar el arte de la música gracias a las múltiples posibilidades que surgen a raíz de poner a libre disposición de copia y de distribución la música y, en mi humilde opinión, es la mejor opción.
De esta forma, en la práctica se resuelven las posibles dudas en relación a ello. Al poder colgar tu música en Internet de forma gratuita tanto para el artista como para los internautas, se consigue un doble objetivo, se respetan las demandas del público que obtiene libre acceso a la música, de los autores y compositores que obtienen de diversas formas ingresos y ganancias.
Ahora voy a exponer en que consisten los diferentes aspectos positivos que hacen que hable de la gran riqueza de la Red para la música libre, que se fundamenta en el principio básico de Internet del intercambio de información y arte entre los internautas. La promoción y divulgación de todo lo que se cuelga en las miles de páginas web es incesante, y el boca a boca se convierte en un inmejorable medio de propagación del arte y de la cultura.
Lo que gusta en Internet se expande rápidamente, como claro y mejor ejemplo actual encontramos al grupo inglés Artic Monkeys que tras usar como medio de expresión a la Red han visto como su éxito no para de crecer y se han convertido en un fenómeno musical que supera en la actualidad a grupos como Oasis. También, a raíz del escaparate que supone Internet, surgen distintas posibilidades de obtener ingresos para el autor que es reconocido y apoyado por el público gracias a diversas vías, entre los que están los conciertos como elemento principal recaudatorio, usos comerciales de la música en películas (bandas sonoras) o anuncios, venta de artículos del grupo, eventos, etc.
En definitiva que el arte y la cultura, aunque a pasos forzados, se va subiendo al tren de la innovación telemática y lo que es más importante se van sumando cada vez más artistas al movimiento por la música libre en beneficio de toda la sociedad. Gracias al gran soporte de comunicación que supone la Red, este libre impulso por compartir las ideas esta tomando cada vez más adeptos y más fuerza para conseguir un futuro un poquito mejor, empujemos todos en esta dirección.
Por Borja Sánchez
Director de Musicleft